Estufas, las protagonistas del invierno

Las estufas son protagonistas en la temporada invernal y sin duda la casa se transforma al convertirse en el centro de atracción. Todos quieren estar cerca del fueguito! Aquí les comparto consejos muy útiles para el encendido, la limpieza y la estiba de los diferentes elementos para mantener el espacio limpio, organizado y disfrutar del lugar más cálido del hogar.

 

El encendido

Encendedor

Vamos a necesitar un encendedor de chispa, preferentemente alargado para tomar distancia con el encendido  y  automático de manera que pueda mantener la llama de forma autónoma. Resulta mucho más práctico que encender decenas de fósforos, a no ser que sean fósforos largos especiales para este uso.

Guantes

Para manipular los troncos, conviene usar un par de guantes bien rústicos. De ese modo evitaremos manos sucias y unas cuantas astillas. Nunca guantes de latex cuando estamos cerca del fuego.

Diarios, piñas, ramas y estacas de madera

Tanto los diarios, como las piñas, la pinocha y las estacas son complementos de combustión rápida, esenciales para el encendido inicial. El diario conviene colocarlo haciendo pequeños bollos del tamaño de un pomelo, o retorciendo las hojas para que haya circulación de aire y encienda mejor y más rápido. Las ramas de eucaliptus secas, en mi opinión, son la mejor opción para encender un fuego rápido.

Chispero, brasero y herramientas

Un buen chispero es aquel que protege toda la boca de la estufa, para evitar que salten chispas y vuelen cenizas. Además los niños y las mascotas quedarán también protegidos contra cualquier accidente.El de la foto es de chapa acanalada, pero también están los de malla metálica, pero eso es cuestión de gustos.

Apoyar la leña sobre un brasero, ayuda a que el quemado de los leños sea más efectivo porque permite la circulación del aire al no estar directamente apoyados sobre el piso de la estufa.

Para manejar las brazas, avivar el fuego y limpiar las cenizas es mejor hacerlo con los elementos apropiados: pala metálica, atizador, pinza y cepillo.

La Madera hace la diferencia

La madera debe ser dura, estar estacionada, debe estar protegida y estar colocada en un lugar de fácil acceso. Unos buenos canastos o cajones de madera quedan muy decorativos y nos permite tener la leña y las piñas a mano.

Mantener la llama encendida

Para armar la fogata, colocar sobre y debajo del brasero varios bollos de papel, maderitas y piñas. Luego las maderas blandas y una vez que encendieron bien y logramos una buena fogata, se agregan los leños duros de a poco para no “ahogar” el fuego; es decir que lo más inflamable debe estar debajo. A medida que es tos leños se desintegran ir agregando más cantidad y eventualmente incorporaremos madera blanda y ramas secas para despertarlo. ¡El secreto no es sólo prender el fuego, sino mantenerlo!

Las ramas  y hojas de eucaliptus, de pino, de alcanfor y hasta de lavandas se consideran maderas blandas, ideales para el encendido inicial  y perfectas para perfumar la casa con un sutil aroma herbáceo. Lo ideal es dejarlas secar unos días antes de quemarlas para evitar humaredas incómodas durante el encendido.

No aconsejables

  • A veces puede resultarnos muy tentador hacer cenizas los restos de maderas que ya no usamos más. Pero debemos evitar las maderas pintadas o tratadas con barniz, aerosoles o tinturas que contienen químicos tóxicos para la salud y que además pueden generar explosiones por tratarse de sustancias inflamables. Inclusive se desaconsejan las hojas de revistas impresas con tinta a color. Es mejor el diario o papeles neutros.
  • Dejar el fuego encendido si dejamos la casa o durante la noche, sobre todo si no contamos con un buen chispero.
  • Usar leña de pino. La resina que desprende forma una capa alquitranada que se impregna en las paredes del tubo de la chimenea, que es inflamable, deja aromas indeseables y es difícil de remover, provocando problemas en su futuro funcionamiento.
  • Poner alfombras o elementos inflamables cerca.

 

Cuidado y Limpieza

Consejos para tener en cuenta

  • Fundamental contar con las herramientas adecuadas, como cepillo, pala y balde metálico. Conviene destinar un cepillo especialmente para este uso.
  • La estufa debe limpiarse después de cada uso sobre todo si se usa ocasionalmente. Dejar cenizas acumuladas durante varios días, colabora a tener un ambiente sucio o con polvo, sobre todo si en el lugar hay corrientes de aire, que transportarán las partículas a tapizados, cortinas y otras superficies.
  • Debemos asegurarnos de que todas las brasas estén bien apagadas; a veces tardan hasta un día para hacerlo completamente.
  • Remover las cenizas con un cepillo y una pala. Se puede aspirar cuando quede un polvo residual mínimo en el hueco y alrededores.
  • Jamás limpiar con agua porque formaremos un engrudo.
  • Colocar las cenizas preferentemente dentro de un recipiente metálico; evitar hacerlo directamente dentro de una bolsa de plástico; a veces las cenizas retienen el calor que   en contacto con el polietileno, puede provocar incendios.
  • Hacer un mantenimiento de la chimenea al menos una vez al año. Lo ideal es hacerlo al final de la temporada invernal o a comienzos del otoño.
  • Nunca descarten las cenizas. Se pueden reciclar en el jardín. Son perfectas para espantar caracoles y babosas.