Mermelada de quinotos

No debe haber fruta que remonte más a la infancia de determinadas generaciones como los quinotos. Sacados de la planta de la abuela o de la casa del vecino o comprados en la feria, esta fruta que estalla en vitamina C, tiene la característica de ser, me atrevería a decir, el único cítrico que se come con su piel que es dulzona, para encontrarnos después del ansiado mordisco, con un interior bien ácido. Y esta diferncia de sabores, es justamente, la que la hace tan atractiva.

Nada como comerlos frescos, pero hechos en conserva, es una forma de disfrutarlos todo el año con un poco de helado de crema o un queso de pasta hilada.

Ingredientes

1 kilo de quinotos

1 ½ litro de agua

800 gs de azúcar

Jugo de 3 limones

 

Procedimiento

Cortar los quinotos al medio y retirarles la semillas. Envolver las semillas en un lienzo, atarlo con un hilo y colocar todo dentro de un recipiente junto con el agua. Dejar reposando durante toda la noche.

Al día siguiente, traspasar estos ingredientes a una olla. Apretar la bolsa de semillas con las manos para que libere bien toda la pectina y colocar la olla a fuego medio hasta que llegue a una ebullición lenta durante aproximadamente 35 minutos. Para este entonces el agua se habrá reducido a la mitad. Incorporar el azúcar y remover hasta que se disuelva. Agregar el jugo de limón y continuar la cocción durante media hora más, o hasta que haya tomado el punto de mermelada.

Envasar el recipientes esterilizados. (ver en Tips cómo esterilizar los recipientes)

Rinde 4 frascos de 360cc aproximadamente